
Sábado, 19/09/2026 | 21:00
Murcia | C/ Santa Quiteria, 22
CHICA MEDUSA
Chica Medusa es una banda de Power-pop de Castellón compuesta por Nico Vicente, guitarra y voces, Lucía, bajo y voces, Quique Gil guitarra y Javi Maciá bateria.
Su primer EP “Imaginando” publicado en 2024, fué elegido por la revista Mondo Sonoro en el top 10 de mejores EPs de la Comunidad Valenciana. En febrero de 2026 lanzan su nuestro primer LP "Mundo en ti". Ahora se encuentran en plena promoción.
En directo es una banda divertida, cercana y siempre tratan de conectar con el público.
Cuentan anécdotas entre canción y canción, el origen de cada unas de las canciones. Les encanta hacer participar al público, que se aprendan un estribillo y que lo canten con ellos. Se trata de que sea una experiencia única, no solo un concierto más.
RUSEL
Originarios de Alicante, Rusel se ha consolidado como una de las propuestas más sólidas y prometedoras del panorama indie rock levantino. Con una identidad sonora definida por guitarras afiladas, melodías contagiosas y una sección rítmica contundente, la banda combina la energía cruda del rock alternativo con una sensibilidad pop que atrapa desde la primera escucha.
Su sonido de estudio ha sido moldeado por Antonio Illán, destacado técnico y productor de la escena nacional conocido por su impecable trabajo y por sonorizar en directo a los principales referentes de la gran ola de música murciana (como Viva Suecia, Second o Varry Brava, entre otros). Esta alianza ha llevado las grabaciones de Rusel a un nivel de potencia y definición excepcional.
Su mayor baza reside en un directo vibrante e hiperactivo, capaz de conectar de forma inmediata con el público y transformar cualquier escenario en una auténtica fiesta de decibelios. Esta fuerza en vivo y la calidad de sus composiciones los ha llevado a cosechar un destacado reconocimiento dentro y fuera de nuestras fronteras:
Con un estilo propio que esquiva los clichés del género y una trayectoria en constante ascenso, Rusel continúa demostrando que el indie rock alicantino tiene un presente arrollador y un futuro sin techo.